Diseño de la célula
Los roles correctos para el frente, no una plantilla genérica.
Definición de roles y perfiles
Coordinador de célula incluido
Plan de trabajo por fases
Indicadores acordados por escrito
Dimensionamiento según el alcance
Cuando el hueco no es una persona sino un frente entero, integramos la célula: roles complementarios, un coordinador y un plan de trabajo, operando dentro de tu empresa desde el arranque.
Célula completa
todos los roles del frente, reclutados y evaluados como un solo equipo
1 coordinador
la célula llega con quien la dirige — no te heredamos la gestión
6 semanas
el caso de referencia: de cinco proveedores desconectados a una célula operando
Un frente nuevo necesita gente que ya sepa trabajar junta. Armarlo por vacantes sueltas tarda meses y nadie es dueño del resultado.
Cada vacante es un proceso completo. Para cuando llega el último rol, el primero ya está en otra cosa — y el frente sigue sin arrancar.
Cinco contrataciones buenas no hacen un equipo: sin un coordinador y un plan común, cada quien jala por su lado.
Cuando el frente falla, no hay a quién preguntarle: cada persona responde por su puesto, nadie por el conjunto.
Tú defines el frente y el resultado esperado; nosotros diseñamos el equipo que lo ejecuta y respondemos por él con un solo interlocutor.
Los roles correctos para el frente, no una plantilla genérica.
Definición de roles y perfiles
Coordinador de célula incluido
Plan de trabajo por fases
Indicadores acordados por escrito
Dimensionamiento según el alcance
Todos los roles reclutados, evaluados y arrancando juntos.
Reclutamiento de todos los roles
Evaluación técnica y psicométrica
Onboarding conjunto del equipo
Capacitación inicial por rol
Arranque por fases, sin frenar tu operación
La célula trabaja dentro de tu empresa como si fuera tuya.
Coordinación diaria de la célula
Medición contra tus indicadores
Reemplazos sin costo por rotación
Nómina y cumplimiento REPSE
Escalamiento cuando el frente crece
Qué frente hay que cubrir, qué resultado se espera y contra qué números se va a medir. Todo por escrito.
Roles, perfiles, coordinador y plan de arranque. Lo revisas y lo apruebas antes de reclutar a nadie.
La célula entra por oleadas: primero el núcleo, luego el resto — cada fase operando antes de sumar la siguiente.
El coordinador dirige, el responsable de cuenta reporta y el tablero mide. El frente por fin tiene dueño.
No coordinas a cinco personas: hablas con una. La célula opera con tus indicadores, la rotación se absorbe con reemplazos y el conocimiento queda documentado — el frente no vuelve a depender de una sola persona.
Manufactura, 400+ colaboradores: integramos una célula con especialistas de talento, servicios industriales y tecnología, coordinada por un responsable de cuenta único, operando dentro de la planta — en seis semanas.
Ver casos de talento
Una llamada de 30 minutos para dimensionar el frente: qué roles, cuánta gente, en qué fases y contra qué números. El diseño se presenta antes de firmar nada.