Mapeo normativo
Saber exactamente contra qué se te va a medir.
Matriz de NOM aplicables a tu operación
Brechas contra cada norma
Priorización por riesgo y sanción
Actualización ante cambios de proceso
Base para el plan anual de cumplimiento
Verificamos tu planta contra las NOM que le aplican — físicamente y en expediente — y convertimos los hallazgos en un plan con responsables, fechas y re-verificación. La inspección deja de ser una sorpresa.
NOM-STPS
verificación contra cada norma aplicable a tu operación
En sitio
auditoría física y documental, con evidencia de cada hallazgo
Con cierre
plan de acción y re-auditoría de verificación — no solo el reporte
El cumplimiento normativo se acumula en silencio: cada norma nueva, cada cambio de proceso y cada vencimiento suman brechas que nadie está contando.
Sin un mapeo de qué normas aplican a tu operación, el cumplimiento es una apuesta — y la autoridad no apuesta.
Las observaciones de auditorías pasadas viven en un PDF que nadie volvió a abrir. Cada inspección las encuentra otra vez.
Armar el expediente a las carreras cuando ya hay requerimiento cuesta multas, clausuras parciales y semanas de gestión.
Una auditoría que termina en reporte no sirve de mucho. La nuestra termina cuando los hallazgos están cerrados y verificados.
Saber exactamente contra qué se te va a medir.
Matriz de NOM aplicables a tu operación
Brechas contra cada norma
Priorización por riesgo y sanción
Actualización ante cambios de proceso
Base para el plan anual de cumplimiento
Verificación real: piso, gente y papeles.
Verificación física por área
Revisión documental del expediente
Entrevistas con personal en piso
Evidencia fotográfica por hallazgo
Informe referido a norma, punto por punto
Del reporte a la planta en regla.
Plan con responsables y fechas
Acompañamiento en la corrección
Ejecución con nuestros especialistas si lo decides
Re-auditoría de verificación
Expediente listo para inspección
Mapeamos qué normas rigen tu operación según procesos, sustancias, maquinaria e instalaciones.
Verificación física y documental contra cada norma, con evidencia de todo lo encontrado.
Cada hallazgo con su norma, su riesgo, su acción correctiva y su prioridad — presentado a dirección.
Se corrige, se documenta y se vuelve a verificar. El ciclo termina con el expediente en regla, no con el reporte.
La matriz vive actualizada, los hallazgos tienen dueño y fecha, y la evidencia de cierre existe antes de que alguien la pida. Auditarse a sí mismo cada año cuesta una fracción de lo que cuesta una sola clausura.
Industria pesada: los protocolos no estaban documentados por área y las observaciones se repetían inspección tras inspección. El ciclo completo — mapeo, auditoría, cierre y re-verificación — convirtió el expediente en un activo: auditorías superadas y protocolos auditables en cualquier momento.
Ver casos industriales
Empezamos por la matriz de NOM de tu operación. Te decimos contra qué te van a medir y cómo estás parado hoy.